Que la tecnología se abre paso en todos los ámbitos de nuestra vida es indiscutible. Y como no, el fumar, no podía ser una excepción. Tras un intento algo fallido hace unos años, los cigarrillos electrónicos y vaporizadores han vuelto con mucha fuerza. Con una tecnología claramente superior a hace unos años, vaporizar o vapear se está convirtiendo en el futuro. 


Si bien el proceso de vaporizado, no es muy complejo, calentar en lugar de quemar, las nuevas baterías y procesadores han dado un paso más, revolucionando la industria en el todo el mundo. Verdaders obras de ingeniería para el fumado.

Los avances en este tipo de tecnologías también han llegado numerosos tipos de productos, aportando una nueva dimensión a la categoría. Los amantes del humo, encuentran estos dispositivos electrónicos los nuevos placeres de fumar. Con elíquidos o  aceites de todos los sabores y densidades (con o sin nicotina) tenemos para cualquier momento o necesidad.

Muchas personas han encontrado en los vaporizadores de hierba una alternativa al clásico porro mezclado con tabaco. Estos dispositivos permiten ‘fumar’ sin necesidad de quemar o combustionar tabaco. En España, como en muchos otros países, estamos muy acostumbrados a mezclar con tabaco pero seamos sinceros, ¿qué es lo malo? Miles de personas ya han recurrido a estos dispositivos vaporizadores para fumar, del mejor modo posible, hierba o hachís.

Otros consumidores de nicotina también han visto las ventajas del vapor frente a la combustión. El extraer la sustancia que nos interesa (nicotina, THC, CBD) a una temperatura determinada favorece aislar ese componente sin tener que liberar otros, supuestamente más nocivos. Además, de que esa tecnología permite adentrarnos en un nuevo mundo de sabores gracias a los terpenos, pudiendo vaporizar un completísima gama de sabores con fabricantes de todo el mundo.

Cuando encendemos un cigarrillo o un porro, estamos generando una temperatura de unos 800º en la punta, según algunos estudios científicos y con ello liberando unas 6.000 sustancias potencialmente muy nocivas. Al usar vaporizadores de hierba podemos regular la temperatura ajustándola al ideal de cada planta o sustancia. Por ejemplo, la temperatura ideal para vaporizar flores o hierbas es de 190º hasta un máximo de 450º. Vaporizar en esas temperaturas es más óptimo y seguro, ya que solo desprendemos los volátiles que nos interesan gracias al control de la temperatura de un modo más puro y cristalino. Hacerlo sin control y superando las temperaturas recomendadas, es hacerlo asumiendo más riesgos de los necesarios y perdiendo calidad en el consumo.

En nuestra tienda online tenemos vaporizadores para todas las necesidades y presupuestos. Vaporizadores para hierba, para resinas o extracciones e incluso vaporizadores híbridos que permiten calentar todo tipo de sustancias.