El término silicona fue acuñado en 1938 por Fredericj Kipping. Este material tan polivalente y seguro lo podemos encontrar aplicaciones para cientos de industrias desde la alimentación, farmacéutica, quirúrgica, cosmética e incluso la fumeta. Por eso la silicona es un material muy empleado por fumadores o elaboradores de resinas.

La silicona sale de calentar la roca de quarzo, con carbono. Ésta produe silicona elemental. A partir de los procesos químicos a posteriori, se obtiene una silicona con una forma, dureza y características según el uso que se le vaya a dar.

Es un polímero inodoro e incoloro hecho principalmente de silicio. Las formas que puede tomar la silicona incluyen el gel, aceite y sólido. Y aunque nos parezca mentira lo podemos encontrar en cientos de productos de consumo diario, como lacas e incluso medicamentos. 

Las propiedades de la silicona son:

- Gran resistencia a temperaturas extremas. Aguanta fríos por debajo los 60ºC y calores por encima de los 250ºC

- Resistente a la intemperie, ozono, radiación y humedad

- Excelente aislante eléctrico

- Larga vida útil; resiste golpes, es antiadherente

- Recuper su forma original a pesar de ejercer una gran resistencia.

- Apto para uso alimentario y médico